Fascitis plantar crónica: microperforaciones guiadas por ecografía

2012-06-01 10.25.40

 1.     Cuándo está indicado realizar este procedimiento

 

La fascitis plantar es la causa más frecuente de dolor en el talón y puede llegar a afectar hasta a un 15% de la población adulta; asocian una mayor probabilidad de padecer esta enfermedad personas obesas o con alteraciones en la anatomía normal del pie (por ejemplo, pie plano).

El pilar del tratamiento inicial de la fascitis plantar es la fisioterapia, un adecuado programa de estiramientos y ejercicios que se pueden combinar con otras modalidades como las infiltraciones de corticoides, los antiinflamatorios orales o la crioterapia.

En el caso de que los tratamientos mencionados no alivien la sintomatología, tras un periodo de 6 meses desde el inicio de los síntomas, las microperforaciones guiadas por ecografía de la fascia pueden ser un procedimiento útil para el tratamiento de esta dolencia.

2.     En qué consisten las microperforaciones 

 

Se trata de un procedimiento ambulatorio. Es decir: el paciente viene al procedimiento y tras él, se marcha.

Con el paciente tumbado en la camilla se realiza antisepsia y anestesia local de la zona a tratar. Tras esto, se realizan pequeñas perforaciones sobre la fascia plantar bajo visión ecográfica. Para ello, se necesita una aguja de un grosos similar a la utilizada en una inyección intramuscular (en ocasiones, menor). Tras los primero pinchazos de inyección de anestésico local, el paciente no debe experimentar ninguna sensación desagradable ni dolor. El número de perforaciones que se realizan dependerá de la necesidad que requiera cada paciente basado en la severidad de la afectación, el número de calcificaciones, etc.

Los dos primeros días tras las microperforaciones será recomendable disminuir la carga sobre el pie afectado con el uso de dos muletas. Con las debidas medidas de asepsia y bajo visión ecográfica, el riesgo de complicaciones es mínimo. La misma técnica en otras enfermedades  de similares de características (por ejemplo, codo de tenista), han demostrado resultados de hasta un 75% de curación.